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Once días en Ulaan Baatar

La semana en el Gobi vino a demostrarme que Mongolia es un país dotado de una diversidad natural increíble, como sólo puede serlo un lugar en el que tanto puedes ver renos o camellos tan sólo desplazándote unos cientos de kilómetros al norte o al sur. Un país, sin duda, maravilloso… para quienes deseen vivir en un ger, en el campo, alejado de todo.

Sí, porque el precio a pagar por un poco de “civilización”, al menos de momento, es una vida condenada a un universo gris y sin ningún encanto. Hablo de Ulaan Baatar, la capital. Ulaan Baatar deja a Gotham City a la altura de “parque infantil”.

Fábricas desde el coche (2)

Primera imagen (en movimiento) de UB desde el coche

Atasco

Entre el tiempo transcurrido antes de ir al tour, y el posterior, he pasado en Ulaan Baatar un total de once días. Y se dice pronto. Claro que me hubiese gustado, como os comentaba el último día, hacer alguna escapada al Lago Blanco o a la zona del noroeste, pero mis limitaciones económicas (siempre lo mismo…) me hicieron abandonar esa idea. Habrá otras ocasiones.

Pero ya que el visado me permitía permanecer en Mongolia hasta un mes, y en China, país grande donde los haya, sabía que no iba a tener esa oportunidad, decidí aprovechar el tiempo regalado para ponerme al día en varios asuntos, como hago siempre que la ocasión se me presenta. Tuvo que ser en Ulaan Baatar.

Calles

Gandan Khiid (6)

Calles (12)

Estatua Gandhi

Los que me conocéis sabéis que suelo encontrarle el encanto a todo, especialmente a las ciudades. Por muy “fea” que sea, por muy mala fama que tenga, yo siempre le busco el punto positivo, en ocasiones (en cierta forma) hasta enamorarme de ella.

Pues bien, a Ulaan Baatar he sido incapaz de encontrárselo. En once días he tenido tiempo de recorrerla de punta a punta, de visitar tres veces el “mercado negro”, de ir al cine… incluso de cenar en algunos de los restaurantes más “chic” de la ciudad. Ni con esas. Miraba a un lado, a otro, y me decía “seguro que hoy ves algo bonito”… Pero no, no ha habido suerte.

Naran Tuul Market (4)

Naran Tuul Market, o "mercado negro"

Naran Tuul Market (5)

No obstante, once días dan para mucho. No vayáis a pensar que me he encerrado en la habitación, o me he limitado a pasear siempre por los mismos lugares. Ulaan Baatar es un buen lugar para estudiar un poco la situación del país, sus aspectos sociales, económicos… sobre todo, si se tiene la suerte de dar con alguien que viva allí y pueda proporcionaros información de primera mano.

En mi caso, mi anfitrión más destacado ha sido Fernando, un andaluz que vive en Ulaan Baatar desde hace tres años, cuando la fábrica de zapatos para la que trabajaba le envió a Mongolia a controlar la calidad de las pieles. La fábrica cerró, pero fue nuevamente contratado por una importante empresa textil española y ahí se ha quedado. El próximo mes se casará con su novia mongola, y aunque de momento no tienen intenciones de moverse, Fernando tiene muy claro que sus hijos nacerán en España.

Gandan Khiid

Una amiga que me acompañó durante toda una mañana a ver templos

Gandan Khiid (2)

Pethub Stangey Chorkhonling (9)

La capital de Mongolia es una (otra) ciudad de contrastes. Contrastes económicos más que culturales, en este caso, aunque los segundos vayan indisolublemente ligados a los primeros.

En los últimos años, Ulaan Baatar está experimentando un crecimiento terrible. No hay más que ver los enormes edificios de cristal que, aunque contados con los dedos de una mano, rodean la plaza Sükhbaatar. O los centros comerciales de marcas de lujo, que parecen plantados a la fuerza en esos bordillos rellenos de arena que nadie se ha ocupado de asfaltar. Unos centros comerciales que aparecen siempre casi vacíos, al ser sólo disfrutados por unos pocos.

Sukbaatar Square (3)

Inmensa plaza Sükhbaatar

Sukbaatar Square (5)

Sukbaatar Square (2)

Creo que pocas veces he visto unas diferencias económicas tan marcadas como en esta ciudad. La mayor parte de la población sobrevive con unos sueldos de miseria, si tiene suerte. Y digo digo “si tiene suerte”, porque lo normal es que ni siquiera tenga trabajo. Y eso desemboca en el alcoholismo. Para pasear por Ulaan Baatar a las diez de la mañana conviene estar mentalmente preparado para tropezar con cinco, diez o quince hombres completamente ebrios, haciendo eses por la calle. O tirados en el suelo. O para verlos desplomarse delante de ti, en el peor de los casos. A las diez de la mañana. Por la noche, el panorama es mucho peor.

Y eso cuando son hombres, porque los niños tampoco se salvan. He visto a grupos de chavales esnifando ¿pegamento? en unas bolsas de plástico en la plaza Sükhbaatar, a la vista de todo el mundo. A otro teniendo convulsiones en la puerta de un gran centro comercial, para después caerse por las escaleras, sin que nadie se parase a mirarlo. Es lo normal.

Calles (14)

Calles (4)

Calles (3)

Aunque sólo un 30% de la población vive en ellos, en Ulaan Baatar hay edificios, claro está. La mayoría herencia comunista, ahora cayéndose a pedazos. Cuando la antigua URSS desapareció y Mongolia se declaró independiente, el país quedó en la miseria más absoluta. Fueron los propios mongoles quienes lo quisieron así. Y es que, esto también tengo que decirlo, no he conocido un país con un patriotismo tan marcado como Mongolia.

Supongo que hay que darles tiempo. Primero fueron los chinos; después, los rusos… y a lo tonto, Mongolia sólo puede presumir de ser “libre” desde hace dos décadas justas. Y está creciendo, lo repito. Creciendo a un ritmo vertiginoso.

Calles (7)

Sukbaatar Square (8)

Calles (2)

El problema es que no hay reparto de beneficios. Parece increíble que en un país tan RICO (y lo pongo en mayúscula, porque en recursos naturales pocos habrá que le igualen: por poner un ejemplo, Mongolia tiene la reserva de carbón y cobre más grande del mundo), y con sólo tres millones de habitantes, el grueso de su población viva en semejantes condiciones. ¿A dónde va a parar ese dinero?

Claro, primero hay que saber que es lo que realmente entra en el país… Mongolia no tiene puertos, de modo que todo lo que el país exporta sale por China. Y los chinos, que lo saben, ponen sus propias condiciones, pagándoles una miseria por sus minerales, pero eso sí, cobrando a precios desorbitados productos básicos como las frutas y las verduras; de ahí que sea tan difíciles de encontrar en los mercados. No hay que hablar con más de un mongol para darse cuanta de que los chinos, aquí, caen mal. Muy mal. Por lo visto, Japón y Corea se han puesto de acuerdo para construir una línea de ferrocarril que una Mongolia con los puertos del Este, esos que Rusia (que sólo mira para Europa), tienen abandonados desde hace décadas. Pero ojo, que los rusos también aprietan el cinturón cuando les da la gana. Hace unos meses, por ejemplo, decidieron cortar el grifo del petróleo, y Mongolia quedó literalmente detenido casi una semana.

Estatua Lenin

Calles (5)

Así que Mongolia lo tiene mal, como sólo puede tenerlo un país encajonado entre dos gigantes como son Rusia y China. El resultado, ya lo he dicho: unos índices de miseria alarmantes, y unos pocos ricos que viven como “patapollo”. A las afueras de la ciudad hay unas fincas que harían palidecer a Rockefeller. En una de ellas vive la representante de una famosa ONG internacional, quien por cierto cobra la friolera de 13.000 dólares mensuales.

Desde luego, visto lo visto, yo me lo pensaría muy bien antes de dar mi dinero (si lo tuviese) a nadie. Porque nada me j*****a más (y perdonad la expresión) que donarlo pensando que voy a hacer algún tipo de bien, para luego descubrir quién se lo queda, y como vive ese 70% de habitantes de Ulaan Baatar, en barrios de chabolas en las no-tan-afueras.

De acuerdo, no son chabolas: son gers. Pero en Mongolia hace mucho frío. Ulaan Bataar es la capital más fría del mundo, con unas temperaturas que en invierno pueden alcanzar los 45 grados bajo cero. Sobre eso, Fernando me ha contado varias anécdotas bastante ilustrativas.

Afueras de Ulaan Baatar (2)

Afueras de Ulaan Baatar

Afueras de Ulaan Baatar (3)

Pero hay quienes no pueden permitirse ni un ger en las fueras. Niños de la calle, de padres alcohólicos o fallecidos, que componen una clase social propia (si es que se le puede llamar así): los niños-rata. Niños-rata porque viven en las alcantarillas, cerca de los conductos de aire y las tuberías del agua: la única fuente de calor a la que pueden aspirar para pasar el crudo invierno mongol. Ahí viven, juegan, crecen, se reproducen. Para sobrevivir, durante el día salen a la calle a mendigar, o en el caso de las niñas, a prostituirse por menos de un dólar.

En Ulaan Baatar hay algo más de una decena de centros que se dedican a recoger a estos niños para darles una oportunidad. Uno de ellos, el Verbist Care Center, fue el que yo visité. En él viven unos 50 niños de tres a 18 años, a quienes se les proporciona una cama (y qué queréis que os diga, las instalaciones son mucho mejores que las del Guesthouse donde yo me he alojado), y comida. También se ocupan de de que estudien en la escuela estatal, situada al otro lado de la calle. El nivel de inglés de estos niños es mucho mejor que el mío; mucho mejor que el de la gran mayoría de los habitantes de Ulaan Baatar.

Verbist Care Center (4)

Verbist Care Center (5)

Verbist Care Center (9)

Y si lo que queréis es hacer turismo, en Ulaan Baatar hay un par de lugares donde es casi posible olvidarse de lo que se ve en la calle. Los monasterios budistas son uno de ellos. Mi preferido, el Pethub Stangey Choskhorling, situado cerca del centro, y de tamaño bastante inferior al mucho más famoso Gandan Khiid, el monasterio más grande de Mongolia, según tengo entendido.

Pethub Stangey Choskhorling Monastery

 

Pethub Stangey Choskhorling Monastery (4)

Pethub Stangey Choskhorling (7)

Gandan Khiid (7)

El otro  lugar para oxigenarse es la colina del Buddha Park y el Zaisan Memorial, desde donde podréis disfrutar de las mejores vistas de la ciudad.

Buddha Park  y Zaisan Memorial

Buddha Park y Zaisan Memorial (2)

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21 comentarios en Once días en Ulaan Baatar

  1. avistu 6 septiembre, 2011 at 19:44 #

    Lo de los niños rata es de esas cosas que congelan la cara en un rictus que te va a impedir sonreir durante un rato.

    (Otra vez) Muy bien explicado lo que hay bajo la superficie de un país, Ku, eso que incluso a pie de calle te puedes perder.

    J

    • Ku 9 septiembre, 2011 at 5:35 #

      ¡Gracias Jota! Pero dejémoslo en “visión superficial de lo que hay bajo la superficie” ;) Mongolia es un país con mucho que arañar; incluso en Ulaan Baatar, aunque carente de “atractivos turísticos”, once días son poco tiempo para aspirar a más :)

  2. Armando 7 septiembre, 2011 at 10:53 #

    Relato enamorador y riquísimo de informaciones, me encanta cuando mismo en un país como Mongolia, alguien tiene ojos enfocados en el bello, y este sin duda, fue el mejor relato que he visto jamas acerca de Ulaan Bator, y mira que estuve por ahi cuando afuera de la habitación hacia -35 grados..!!! (())

    • Ku 9 septiembre, 2011 at 5:37 #

      No sé yo si merezco tanto elogio, Armando, ¡pero me alegra que te haya gustado! :D Ufff… 35 grados bajo cero, ¡no quiero ni imaginarlo! Viajar al país en invierno debe ser una experiencia totalmente diferente!

  3. ¡Eres la reina y señora de los blogs! ¿Cómo diantres consigues que me lea una entrada larga del tirón, con tan pasmosa comodidad, jodía? (ahora eres tú quien nos permite las expresiones malsonantes. Y con las fotografías de tanta calidad, vamos, una delicia el pasarse por aquí. Dicho lo dicho, por que esto es aplicable a todo el blog, vamos a Ulan Baatar!

    Es evidentemente mi punto de vista,pero a mi me parece bien que aparezcan urbes más anodinas a veces en un viaje largo. Te da la opción de comparar mejor y ver como el espacio físico en el que pasamos nuestra vida afecta a la sociedad e idiosincrasia de sus habitantes.

    Respecto a los niños-rata,es espectacular las ciudades que han conseguido montar bajo tierra a lo largo de los años. Te pillé tarde,si no te hubiese puesto en contacto con un amigo mongol que ejerce de trabajador social y voluntario y entra con frecuencia,y conoce al dedillo todos los detalles ya que los niños le conocen. He escuchado historias de su boca que superan realidad y ficción.

    Ah! Y respondiéndote al comentario de la entrada anterior, África llama cuando llama. A mi aparte del interés antropológico y humano este año me volvió a llamar el económico. El autostop es gratis y dormir en cualquier lado que encuentre también, así que volví. No he podido volver más maravillado, ha sido mi viaje más instructivo, y aunque siempre me consideré un enamorado de Asia… ufff África. Y eso que he estado un mes inactivo por la malaria que me he traído de regalo, y que todavía me tendrá más tiempo de consecuencias y efectos laterales. Aprovecha ahora que estás donde estás, que ya vendrá lo siguiente.

    Mucha suerte y buenos vientos,caminante!

    • Ku 9 septiembre, 2011 at 5:43 #

      Ay, por dios, ¡Qué exagerado eres, Antonio! Si yo soy la “reina y señora de los blogs”…¿ tú que clase de viajero eres?? ¡Un ídolo! :D

      Oye, qué rabia no haber sabido antes lo de tu amigo, ¡me hubiese encantado quedar con él!

      Respecto a tu viaje a África, no tengo palabras… Debo estar muy equivocada: yo precisamente lo seguía descartando porque pensaba que para ir por libre me saldría carísimo. Viajando como tú, no debe serlo, no… pero claro… ¡hay que tenerlos muy bien puestos para viajar como tú!

      De momento me seguiré conformando con Asia, que todavía me queda mucho por ver, y ya me siento un poco “en casa” :D

      ¡Un abrazo!!!

  4. Pau 7 septiembre, 2011 at 17:06 #

    Qué contrastes Carmen, ese toque soviético, asiático, pobreza, riqueza, en algunas cosas muy triste, pero fascinante.

    Gracias por compartirlo!

    • Ku 9 septiembre, 2011 at 5:47 #

      Sí, Pau, la situación social no es alegre precisamente… pero como bien dices, el “intríngulis” de todo el asunto convierte el país en uno de los más interesantes de la zona. Mongolia tiene una historia apasionante, esperemos que ahora que son independientes sigan escribiéndola… ¡para mejor!

  5. M.C. 7 septiembre, 2011 at 18:23 #

    La verdad es que pone los pelos de punta lo de los niños-rata y bueno, en general que haya tanta pobreza en un país que parece que tiene mucho que ofrecer.
    Saludos

    • Ku 9 septiembre, 2011 at 5:49 #

      Lo de los niños-rata es estremecedor. ¿Puedes creer que, caminando por la calle, cada vez que me encontraba con una alcantarilla abierta no podía evitar mirar dentro, con un nudo en la garganta? Evidentemente nunca vi nada, pero aún así…

  6. Mami 7 septiembre, 2011 at 22:55 #

    Ku, siempre aprendemos algo. Esta entrada es interesante y terrible, yo no quiero ir alli,me conformare con lo que nos cuentas con el optimismo que te ayuda.

    • Ku 9 septiembre, 2011 at 5:51 #

      Cada persona tiene unos gustos e intereses diferentes… La verdad es que no te veo yo en Mongolia, pero ya estoy yo aquí para ahorrarte el trago ;)

  7. Carol 15 septiembre, 2011 at 19:00 #

    Hola Carmen,

    Qué ilusión me ha hecho leer tu entrada sobre Mongolia. Nosotros visitamos Mongolia hace unos años pero pasamos casi todo el tiempo en el campo. La vida allí es muy distinta a Ulaan Baatar. A mí me impresionó mucho el país. Casi podría decir que es el mejor viaje que hemos hecho.
    Cuídate!

    • Ku 16 septiembre, 2011 at 5:13 #

      Hola Carol!

      No te lo vas a creer, pero me he acordado mucho de vosotros durante mis días en Mongolia. Recuerdo perfectamente esa conversación en vuestra terracita, y lo bien que me hablasteis del país :D

      No puedo negar que me costó “pasar por el aro” de Ulaan Baatar. Cuando decidí quedarme unos días en la ciudad para adelantar algo de trabajo, no podía dejar de pensar “Bufff… ¿¿aquí?? Mongolia es país para venir con pasta y dedicarse sólo a conocer el campo…”. Pero con los días, y sobre todo gracias a todo lo que fui aprendiendo de unos y de otros, al final terminé cogiengole cariño, y creo que Mongolia es, sin duda, uno de los países más interesantes en los que he estado. A nivel antropológico daría para hacer estudios… Habrá que volver.

      Un abrazo!!!!

  8. José Carlos DS 30 septiembre, 2011 at 2:42 #

    Desde luego mira que he visto relatos sobre Ulaan Baatar y aún nadie ha hablado bien de esta ciudad, algunas imágenes de lugares que muestran pintan interesantes, pero claro una ciudad capital se espera que tenga algo más de lo que ofrece.

    Al menos viendo el gasto en la siguiente entrada, es bastante económico viajar por esa zona, algo es algo.

    Saludos!!!

  9. Adictos a los viajes - José Luis 9 junio, 2012 at 12:43 #

    Carmen, fantásticas las fotos de la gente! A mí, cuando viajo, me gusta fijarme en los las personas locales, ver cómo viven, ver qué hacen…. Es como captar la esencia del destino, más allá de los monumentos que tenga o lo bonitos que sean sus edificios y calles.
    Saludos!

    • Ku 11 junio, 2012 at 11:57 #

      Estoy contigo José Luis. A mi lo que más me gusta de viajar es conocer a las personas. Y los turistas no dejan de ser eso, personas… también tiene su encanto fijarse en sus costumbres! ;)

  10. peter 6 abril, 2015 at 18:56 #

    Hola Carmen
    La Verdad da mucha pena leer en las conodiciones en cual viven los mongoles. Como tu bien dices un pais estremadamente rico. Muy interesante tu informacion y muy realistas, ademas muy bien graficadas por tus fotografias. espero que el progreso llegue mas rapido y con una mejor distribucion del mismo entre su poblacion. saludos desde chile.
    Tour Viña del mar

  11. Skyyer 17 octubre, 2015 at 5:51 #

    Un Saludo a todos.

    Como Alguien Menciono arriba fue la lectura de una entrada de corrido, yo vivo en mexico y lo pongo en minusculas por que realmente en mexico hay mucha pobreza y tenemos un pais igual o mas rico que Mongolia, quise investigar del turismo en Mongolia y me encuentro con esto, una vision tan clara y precisa que realmente me conmovio, a veces menos preciamos lo que tenemos aunque no vivamos en la opulencia pero comparados con estos paises tan alejados de la urbanidad nos damos cuanta que aun en el fondo no estamos tan mal a pesar de las adversidades, gracias como le comentaste a otra persona el transmitirnos esto para que si decidimos ir ya sabemos que nos podremos encontrar. saludos cordiales. una tristeza lo de los niños y las niñas.

  12. Stella 2 mayo, 2016 at 3:57 #

    Si Dios quiere, en Junio ire a Ullan Bator. la verdad que, aunque lea cosas posiblemente reales, voy con

    una expectativa grande, me parece un Pais exotico, y se que me gustara la experiencia.

    Luego les contare. Gracias por lo que lei.

    Stella

  13. Ana lopez 18 mayo, 2017 at 3:41 #

    Viajó a ulan bator el 24 de mayo de 2017… que pena me da no haberte conocido antes … voy en un Tour por 4 dias. Contratado con pensión completa… incluido un gers.
    Que bueno ir anticipada en lo que voy a conocer… sabía algo… , muy lindo lugar… pobre…pero no la realidad vivida por vos. Soy Argentina-Mendoza,. estoy conociendo varios países.
    De Irán partimos a Mogolia. Tengo la visa gestionada en mi pais.. aún no me llegan los papeles.
    La podre hacer , arrival Aeropuerto. Muchísimas gracias. Un abrazo. Ana

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