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Las paredes de Tel Aviv

Hace muchos años leí en un muro una frase que decía “Todo lo que necesitas saber está escrito en las paredes”. Esa afirmación tan categórica se me quedó grabada, y desde aquel momento presto especial atención a los graffitis y pintadas que haya en cualquier pared que se cruce en mi camino, e incluso en las puertas de los servicios públicos.

A veces no son gran cosa. En muchos casos, nombres de jóvenes enamorados que quién sabe si seguirán juntos desde el 12 de septiembre de 2003. Probablemente no. Pero incluso estos no dejan de removerme algo por dentro, de hacerme viajar hasta el momento en que fueron escritos, cuando nada era más importante que dejar constancia de ese amor.

De vez en cuando me encuentro frases brillantes, de un gran ingenio. Frases que realmente dicen algo sobre el mundo y el estado de las cosas. También dibujos. Hay graffitis que son verdaderas obras de arte, siempre que se localicen en el lugar adecuado y no se hayan hecho con el único objetivo de destruir el mobiliario urbano.

Me gustan las paredes, y me gustan las historias que cuentan. Quizá por eso me ha gustado tanto Tel Aviv.

Tel Aviv - Puerto

Las paredes de Tel Aviv hablan. Gritan. En Tel Aviv, la historia se escribe en las paredes. Y es una historia muy corta, como corresponde a una ciudad de apenas 102 años desde que fuera oficialmente fundada. Se trata, por tanto, de una ciudad joven, pero de un gran temperamento. Y de eso las paredes pueden dar testigo.

Es difícil caminar dos pasos sin encontrar algún mensaje en las paredes de Tel Aviv. Algunos, idealistas; como la “Revolución del Amor” que se extiende por las calles de Neve Tzedek y la avenida Rothschild. Otros, perturbadores; como esos inquietantes dibujos que  decoran por completo un viejo almacén del puerto de Jaffa. Mensajes a veces contradictorios entre sí, pero con un denominador común: han sido escritos por la mano firme de un joven israelí que quería llamar nuestra atención, y lo ha conseguido.

Tel Aviv - Neve Tzedek

La “Revolución del Amor”

Tel Aviv - Neve Tzedek

Tel Aviv

Tel Aviv - Puerto

Y es que el pueblo israelí es un pueblo fuerte y con carácter. Así lo percibí el año pasado cuando les encontraba a lo largo y ancho de este mundo, mochila a la espalda, disfrutando de su libertad tras terminar el servicio militar, y así he vuelto a sentirlo ahora. Y posiblemente Tel Aviv sea la ciudad que mejor da reflejo de ello.

Tel Aviv es una ciudad moderna, vibrante. Transgresora frente a la ortodoxia religiosa que practican muchos de sus habitantes (casi tantos como laicos convencidos). La “Colina de la Primavera” es una capital gayfriendly a nivel mundial. Peor aún: la noche de los viernes, en la zona del centro, sus bares, restaurantes y discotecas emiten a todo volumen los últimos hits de las listas de éxitos, desafiando así el sagrado Sabbat.

Tel Aviv - Mercado Carmel

Tel Aviv

Tel Aviv

Tel Aviv

Tel Aviv grita. Pero también es una ciudad bohemia, culta, como refleja el barrio de Neve Tzedek. En él se asentaron los cimientos de la actual Tel Aviv. Sus casas bajas, en fuerte contraste con los rascacielos del Centro de Azrieli, son el legado de esa historia de inmigrantes, de los colonos judíos que hace poco más de un siglo llegaron a estas tierras en busca de una nueva vida.

Núcleo del movimiento intelectual del país, en él es posible tomar un café en compañía de artistas, diseñadores, pintores y músicos. O asistir a un espectáculo de danza en el centro  Suzanne Dellal. O, simplemente, pasear siguiendo las huellas de la “Revolución del Amor”.

Tel Aviv - Neve Tzedek

Tel Aviv - Neve Tzedek

Tel Aviv - Neve Tzedek

Tel Aviv - Neve Tzedek

Si seguimos caminando, llegaremos hasta el mercado del Carmel. Otro contraste dentro de la ciudad de los mil contrastes. Especias, aceites y hortalizas; vestidos, juguetes y artículos para el hogar expuestos en una hilera interminable de tenderetes cuyos propietarios se ocupan de anunciar sus precios a voz en grito, para que nadie se quede sin aprovechar la oferta.

Allí encontramos el “Humus”: un restaurante pintoresco cuya entrada nos llama la atención entre cajas de berenjenas, pepinos y cebollas, y donde disfrutamos de un exquisito… humus, ¡qué si no!

Tel Aviv - Mercado Carmel

Tel Aviv - Mercado Carmel

Tel Aviv - Mercado Carmel

Tel Aviv - Mercado Carmel

Tel Aviv - Mercado Carmel

Con el estómago lleno, avanzamos por la avenida Rothschild en dirección a la “Ciudad Blanca”, donde se concentra una considerable muestra de los más de 4.000 edificios Bauhaus que en la década de los 30 levantaron en Tel Aviv los judíos alemanes que huían del nazismo.

Esta zona llama menos mi atención, tengo que reconocerlo. Será que no entiendo mucho de arquitectura moderna y no sé apreciar como debería este lugar que fuera proclamado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2003. De alguna forma, mi vista prefiere fijarse en los carteles de las paredes y en los conciertos que anuncian.

Tel Aviv

Como si quisiésemos ir contracorriente, terminamos en el principio. Y “el principio”, en Tel Aviv, se escribe en las paredes de Jaffa. Unas paredes, en este caso, reconstruidas hasta límites insospechados; tanto que al pasear por sus calles uno se siente, más que nunca, dentro del “nacimiento” que adornaba su salón los días de Navidad.

Pero en Jaffa también encontramos piedras auténticas. Restos arqueológicos que se remontan a la época de los cananeos, y no bromeo: de otomanos, bizantinos, romanos, macabeos, primeros cristianos, helenos, egipcios y persas hay huellas, unas sobre otras, en una sucesión de capas que parece no tener fin.

Tel Aviv - Old Jaffa

Tel Aviv - Old Jaffa

Tel Aviv - Old Jaffa

Tel Aviv - Old Jaffa

Demasiada historia para un par de horas. Mi imaginación vuela al encontrarme con la ballena de Jonas, para perderse definitivamente al llegar al “mercado de las pulgas”. Me decía el amigo Pak que si no me sentía algo decepcionada al descubrir que en estos mercados había de todo menos pulgas, y reí  pensando la razón que tenía. Cuando era pequeña, visitaba estos lugares esperando realmente encontrar miles de pulgas en jaulas, amaestradas, saltarinas, como había leído en no sé cuál libro de cuentos.

Pero no, en el mercado de Jaffa no hay pulgas. Al menos, no que salten a la vista. Si hay, en su lugar, discos de vinilo, perros de peluche, tostadoras rotas, ruedas de bici, cuadros de artistas desconocidos, falsificaciones de artistas conocidos, muñecas Barbie y Bratz, chalecos de cuero, libros de tercera mano y, en definitiva, todo lo que se os pueda pasar por la imaginación. Todo.

Tel Aviv - Mercado de Las Pulgas

Tel Aviv - Mercado de Las Pulgas

Tel Aviv - Mercado de Las Pulgas

Tel Aviv - Mercado de Las Pulgas

Por fin he encontrado mi sitio en Tel Aviv. Si no fuese por el genio que se gastan algunos de sus comerciantes cuando ven que fotografío pero no compro, me quedaría un rato más. Pero mejor no. Mejor me voy a dar un paseo por su playa, para comprobar si la “Revolución del Amor” ha llegado también hasta allí.

Tel Aviv

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11 comentarios en Las paredes de Tel Aviv

  1. Alfonso 21 junio, 2011 at 11:52 #

    Mi visita a Tel Aviv fué tan fugaz (Jaffa, las playas, el centro, y poco más) que me ha encantado leer tu post, tan ameno como documentado. Enhorabuena por tu blog, que tengo entre mis favoritos. Un cordial saludo.

    • Ku 22 junio, 2011 at 0:31 #

      Muchas gracias Alfonso! Tel Aviv fue posiblemente la ciudad a la que con menos expectativas llegué (claro, yo tenía la vista en Jerusalén!) y me ha sorprendido muchísimo. Me ha encantado, vaya; tan joven, con tanta oferta de ocio y cultural… Si vuelves a Israel, dedícale un poco más de tiempo ;)

      Un abrazo!

  2. José Carlos DS 23 junio, 2011 at 0:12 #

    Este reportaje te pones a verlo sin leer los textos y simplemente ves las fotos y te piensas que todo esto no puede ser de la misma ciudad, utilizando una palabra de tu última frase, me quedo con que es una revolución de ciudad.

    Hay zonas que se parecen a Berlín, otras a rascacielos de cualquier urbe americana , las playas son calcadas a las angelinas y los mercadillos a cualquier rastrillo nacional, desde luego es un crisol de culturas.

    Saludos!!!! ;)

    • Ku 29 junio, 2011 at 21:00 #

      José, perdona por tardar en contestar!! No sabes cómo he tenido estos días… como bien dices, es un crisol de culturas, una ciudad cosmopolita al 100%: algo lógico teniendo en cuenta que se ha formado por personas llegados de los 5 continentes :)

      Un abrazo!!

  3. TxemaCG 8 julio, 2011 at 2:33 #

    Es uno de tus mejores post. Me encanta como le das tu toque personal a tus crónicas de viajes.

    • Ku 9 julio, 2011 at 10:29 #

      Gracias Txema! Eres un pelota, pero la verdad es que me animas un montón con esto :) Un abrazo!

  4. Emilia Mejia 16 julio, 2011 at 20:50 #

    Tu web está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.

    Espero tu respuesta a munekitacate@gmail.com
    saludos
    Catherine

  5. Paco Piniella 17 julio, 2011 at 11:57 #

    El problema político hace que la zona pierda turistas, pero es una maravilla.
    Saludos viajeros

    • Ku 21 julio, 2011 at 15:38 #

      Tú lo has dicho, Paco: política aparte, es un país con una cantidad de atractivos incontable.

      Un abrazo viajero!

  6. Rubén - motor de reservas 23 agosto, 2011 at 20:39 #

    Como han dicho por ahí, es curioso ver como todas las fotos son de la misma ciudad, sobre todo choca bastante las primeras imágenes de graffitis con el resto. Con los diferentes toques de distintas civilizaciones de antaño, se puede ver como aún hoy día sigue habiendo mezcla con otras culturas.
    Un saludo

    • Ku 25 agosto, 2011 at 17:33 #

      Sí, a pesar de ser tan joven, es una ciudad con una mezcla de culturas realmente impresionante :) ¡Un abrazo, Rubén!

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